7ª JORNADA

Los mandatos de Nerva, Trajano, Adriano y Antonino Pío dieron paso al del, considerado como último y más próspero de los denominados “Cinco Emperadores buenos”, término acuñado por Maquiavelo y promocionado por el gran historiador Edgard Gibbon, de cuyos principados llegó a decir que “fueron la época más feliz de la historia de la humanidad”. Pues bien, Marco Aurelio, apodado “El Sabio”, emperador de la augusta Roma hasta su muerte en el año 180, caracterizó su cumplimiento de la obligación heredada de su ilustre maestro Antonino Pío, por los conflictos militares en los que se vio inmerso para mantener el Imperio que había sido paradigma de la gloria y esplendor de sus antepasados. Las campañas castrenses en Asia frente a un revitalizado ejército del Imperio Parto o las épicas jornadas vividas frente a las terribles hordas bárbaras procedentes de la Germania Superior y asentadas a lo largo y ancho de lo que se conocía como el Limes Germanicus, o las terribles batallas libradas en la Galia o a lo largo del Danubio, no fueron ni una mota en el ojo derecho en comparación con lo que supuso para el ilustrado Emperador su lucha contra el más terrible de sus enemigos, el usurpador romano Avidio Casio, que aprovechando unos falsos rumores que situaban a Marco Aurelio a tres metros bajo la sacra tierra romana, se auto proclamó Emperador de Roma y de todo su Imperio. La rebelión duró tres meses, y finalizó con el aniquilamiento del pérfido traidor a manos de las legiones fieles al verdadero Emperador.

Como en el año 175, fecha en que ocurrieron estos hechos, los Blacks de Nereo tenían ante sí, y tras librar grandes batallas contra dignísimos enemigos, la difícil tarea de mantener su divino estado librando una cruenta batalla contra el ejercito más engrasado que comenzó la Competición: Astilo. Presentaba entre sus armas más contundentes, la comparecencia del pichichi de la Liga, Jaime González, que contaba sus partidos por goles, y a pares. La lucha fue épica, el espectáculo, digno de ser contado por los cronistas contemporáneos de Apio y Polibio, y al final, el silencio que precede a la derrota. Ese estremecedor momento tras la intensa refriega en el que uno no es capaz de discernir si la suerte ha estado de su lado o se ha mostrado esquiva y es la derrota quien, de un modo estrepitoso, llama a las puertas de nuestra existencia, destrozándola de un solo golpe. Pues si, Astilo al igual que el ínclito Avidio Casio, hubo de inclinar la cerviz, y rendir sus armas ante el potencial de los Blacks, aunque no sin antes plantear una de las luchas más intensas que en el campo A se recuerdan. ¡Enhorabuena por ofrecernos ese espectáculo!

Los hombres del Coronel Martinez cumplieron con los pronósticos, y se deshicieron con cierta facilidad de un Torcal al que se le atragantó la hora del partido a pesar de  jugarse en viernes. El 9 a 3 con el que finalizó el partido sirvió entre otras cosas para aupar a la tercera posición de la tabla goleadora a un Víctor Manuel Ramos, que se está mostrando intratable.

Failo a punto estuvo de dar la sorpresa frente a un Frástor que con exceso de confianza en sus posibilidades acabó sacando el partido con un apretado 2 a 1 que muy bien pudo ser de signo contrario y dar la primera victoria en la presente temporada a los vigentes campeones, que no pasan por sus mejores momentos. ¡Ánimo Cabo Álvaro!, sacarás esto adelante.

Por último, el cada vez menos sorprendente Quionis se alzó con una trabajada victoria frente al Linceo de los hermanos Dalton Iglesias y capitaneado por el ilustre Almirante Pinazo. El 3 a 4 final nos deja un Linceo en caída libre tras sus dos últimas derrotas y a un Quionis acomodado en la tercera posición en solitario con 12 puntos. El Ulises contra Crisón hubo de ser suspendido.

Pues bien, todo esto nos deja una semana más la tabla liderada por los cada vez más inalcanzables Blacks de Nereo, seguidos a 5 puntos por Orsipo y a un Astilo que, aunque se intentó hacer con una de las partes más importantes del Imperio, se coloca en cuarta posición tras “un sueño de imperio duradero que tan sólo duró cuarenta minutos”…Audax virtutis, pretio magno!

 

 

 

Andy/7

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