4ª JORNADA

 No todas las sendas de la historia acaban por redescubrir  aquéllos que fueron héroes porque el destino les reservó ese papel. En ocasiones nos dejan pequeñas pinceladas con las que podemos imaginarnos o bien entrever que nuestro futuro más o menos próximo no es una subordinada más, dentro del gran párrafo de nuestra existencia. Avanzamos por éste, a golpe de prosa o verso según la situación que nos toca vivir, sin darnos cuenta, que cada paso que damos, es un magnífico endecasílabo.

    Si bien el gran héroe de la guerra de Troya, el inefable Eneas, adoptó como una constante en su vida la más que dudosa costumbre de salir corriendo cuando los peligros eran mayores, otro personaje no menos laureado por la historia, el excelso Amílcar Barca, gran general cartaginés, se ganó su fama por precisamente adoptar una actitud contraria: aguantar la posición con tan sólo un puñado de mercenarios y asegurar el dominio de Sicilia, que hasta entonces siempre había estado en poder de Roma. Dos aptitudes similares, dos actitudes distintas.

    En nuestro caso, por lo general siempre alabamos el fútbol espectáculo como paradigma de lo que son capaces de hacer los denominados “genios del balón”, gente tocada por la varita del Altísimo para ser transmisores de un don que les ha sido otorgado con el fin de disfrutar y hacer disfrutar a los demás, mediante su práctica habitual. Pero sin embargo, casi nadie repara en los “Almícar” del deporte rey, aquellos sin cuyas intervenciones esto dejaría de denominarse fútbol, para convertirse en un mero ejercicio de puntería, de tiro al plato. Si ya la semana pasada abrimos la ruta que nos conducía a conocerlos mejor, es en este momento cuando hay que ponerse en pie y honrar a los verdaderos guardianes del tesoro, los celadores del arca,… los porteros. ¡Qué gran duelo de guardametas pudimos presenciar en el partido que enfrentó a Nereo contra Crisón! Aunque el resultado sea un tanto abultado hay que quitarse el sombrero ante el verdadero partidazo con que nos deleitó el “puma” Carlos por parte de Crisón, y el no menos bueno efectuado por la “Muralla humana”, “The Black Panther” Felipe, portero de los Blacks de Nereo, que ostenta, a día de hoy, el galardón de portero menos goleado. Espectacular. Araña, ya te avisamos que no era bueno dormitar en lecho de laurel. Tienes competencia.

    Linceo recuperó a los hermanos Dalton (Nacho y Carlos) y le endosó 4 goles de un plumazo a Torcal, que apenas pudo responder a las andanadas provenientes del otro lado del campo. Ulises demostró que su recuperación es un hecho y sigue escalando posiciones a costa de un Astilo que se encuentra todavía en periodo de engrase y acoplamiento de alguno de sus miembros. Mientras el Frástor del Comandante Quintanilla pasó por las armas a un siempre simpático Quionis capitaneado por el Gran Berny, y que llevaba una racha más que destacable. ¡Ánimo Quionis! El campeón del año pasado no está viviendo sus mejores momentos, aunque lograron su primer punto de la temporada sacando un empate frente al siempre difícil Orsipo del Coronel Martínez y truncándole una racha que le hace perder una posición en la tabla ¡Bien por los pupilos de Álvaro!

    Todo esto nos deja una semana más la clasificación encabezada por los hasta ahora invictos Blacks de Nereo seguidos a tres puntos por Linceo y a cuatro por Orsipo. Ulises, Frástor, Crisón y Quionis comparten guarismo mientras que Astilo y Torcal preceden a un Failo que al fin consiguió sumar.

    Pero como novedad, hemos podido descubrir, que a imitación de aquellos valientes que enfrentaban sus virtudes sobre la divina arena de Olimpia para mayor gloria de los suyos, nuestra competición cuenta también con un código ético, un decálogo (aunque son doce más una sus máximas) del buen jugar y mejor paladear el deporte que tanto amamos. Pues bien, estos trece preceptos se cierran en dos: oblectare et ludere, o lo que es lo mismo “jugar y divertíos”. Feliz Navidad.

 

 

 

Andy/7

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